Pagine di quotidiani e riviste dedicate a Giacomo Matteotti - 1925-1974

En cuanto a capacidad intelectual no es posible negársela. Aquellos antifascistas que lo reducen a las proporciones de un simple autómata se·· desprestigian a sí mismos. Es, al contrario un enemigo perspicaz y hábil al que es menester combatir con denuedo y aprovechando todas las armas. No se trata de un mediocre, sino· de un hombre inteligente, con una inteligencia limitada y práctica que ve a las cosas y a los hom):>res desde cerca y sabe mover los para sus intereses y. su desmesurado deseo de poder; Pero , no le pidáis que mire a lo lejos. ¿ Cómo podría hacerlo? Sus ideas son confusas, contradictorias, movedizas, más que. ideas, sombras de ideas agitad.as por oscuros sentimientos y un oportunismo que podríamos llamar cínico. Lo prueba su rapidez y acierto en apoderarse de la embrfonaria reacción económico-sentimental de la pequeña burguesía -y una parte del proletariado-, organizándola y conduciéndola, con el apoyo hipócrita de las clasés dirigentes, a su aparatoso triunfo egocéntrico. Lo prueba la forma como supo graduar el terror y convertir el legítimo espíritu de rebelión social en exaL tación nacionalista. Y entre arduos escollos, a través de la depresión econó- . mica y la protesta latente, sorda como un rumor de marea, salvó por años y años, a fuerza de astucias y prepotencias calculadas, la nave del Estado. Y el Estado era él. Pero ninguna idea superior en su cerebro. Una de esas ideas que se imponen a los siglos. Hay una táctica fascista, hecha de coerción y maquiavelismo - no .existe una ideología fascista. Lo que se conoce y pro-· paga bajo este nombre sólo es un conjunto. sistemático de medios cit'cunstanciales, contingentes, puestos en práctica para salvar la burguesía -aún explotándola- del irremediable naufragio. ¡, Cuáles fueron las reformas de este hombre y del organismo político que deriva de este hombre? ¿ Cuále_s los productos substanciales de su inteligencia; los resultados duraderos de su actitud ante los fenómenos históricos? Ha infundido una nueva vida, dinámica y agresivlJ., a un sistema 'mo- · ribundo. Aún atacando en teoría al oprobioso individualismo económico, en la práctica salvó su resultado·: la propiedad privada. Y permitió y prohijó la especulación y la renta, bases seculares del capitalismo. El "socialismo" de Mussolini es una jesuítica mentira y una forma de inmunización contra el único socialismo legítimo, el socialismo extremista. Un ancla de salvación arrojada desde la borda del poder a Ja burguesía. Un poco de oxígeno aplicado a un agonizante por un médico que sabe cobrar bien sus honorarios. ¿ Dónde está, en realidad, el "socialismo" fascista?, Un nombre lo engloba y sirve de respuesta: Corporativismo, sistema que juzgan genial los admiradores del Duce. Pero considerad a fondo la innovación prodigiosa, desmontad sus complicados engranajes ¿ y qué hallaréis? Una copia del sindicalismo de Sorel adaptada -a un organismo burgués. Si talento hay, está en el maquiavelismo del ajuste. De las otras reformas, ni qué hablar. ¿ Y pueden llamarse reformas la exhumación de todos los viejos cachivaches que se enmohecían en las criptas de la historia? El Estado absoluto, aún más intransigente que el de los déspotas de antaño, por requerir, no sólo adhesión pasiva, sino cooperación di-• námica. El reconocimiento implícito de la familia burguesa, desconociendo la lógica libertad del divorcio, la enseñanza religiosa, el sacrificio del hom. br11 y la exaltación del ciudadano, el tipo italiano en reemplazo del tipo universal. • MATTEOTTI • XII ANIVERSARIO

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